Marta Gerbelli construyó gran parte de su trayectoria profesional y personal alrededor de la cultura, la enseñanza y la historia. Con más de tres décadas de trabajo en el área cultural, una extensa experiencia como profesora de Historia y su actual función al frente del Museo y Archivo Histórico de Brandsen, mantiene una activa labor vinculada a la preservación de la memoria local.

Durante una entrevista con InfoBrandsen, repasó distintos momentos de su recorrido y reflexionó sobre los proyectos culturales que dejaron una huella en la comunidad. También habló sobre la importancia de conocer la historia local y transmitió un mensaje a las nuevas generaciones: estudiar, leer y construir conocimiento como herramientas para el futuro.

Gerbelli comenzó a trabajar en Cultura cuando tenía 22 años y permaneció en dicha área durante 36. Al recordar esa etapa, destacó la posibilidad de haber desarrollado iniciativas a largo plazo y, fundamentalmente, haber podido verlas concretadas: «Todo fue un proyecto para realizar a futuro”. Para ella, uno de los mayores logros fue comprobar que aquellas propuestas no se interrumpieron con el paso de las diferentes gestiones, sino que varias de ellas lograron mantenerse y crecer.

Entre los proyectos que recuerda con especial afecto mencionó la creación del coro, danzas clásicas, el taller de plástica y las danzas tradicionales. Según explicó, esas actividades no buscaban solamente ofrecer espacios de recreación, sino también generar oportunidades para descubrir vocaciones y destacó que varios de aquellos niños y jóvenes que comenzaron como alumnos terminaron convirtiéndose, con el paso de los años, en profesores y directores de esas mismas actividades.

Un proceso similar ocurrió con el coro y con las danzas tradicionales. Para la entrevistada, la continuidad de esos proyectos y la aparición de nuevas generaciones de docentes representan una de las mayores satisfacciones de su trabajo.

El Festival del Canto y la Danza y la llegada de grandes artistas

Otro de los momentos que destacó fue su participación en el Festival del Canto y la Danza. La propuesta nació por iniciativa del grupo musical Aike y, a partir de su segundo año, comenzó a contar con el acompañamiento del área de Cultura.

Gerbelli recordó aquel proyecto como una “loca idea” de un grupo de amigos y músicos que terminó convirtiéndose en un evento de gran importancia. “Fue darle la posibilidad de que viniesen artistas de nivel nacional”, resumió.

Por el festival pasaron figuras como Jaime Torres, Argentino Luna, Los Tekis y Jairo. Para la entonces responsable del área cultural, cada edición representaba un gran desafío, aunque destacó que el trabajo colectivo permitió sostener y concretar la propuesta.

La entrevistada también valoró especialmente el vínculo construido con artistas locales, compañeros de trabajo y referentes culturales de la región.

La historia como una herramienta para comprender el presente

Además de su trayectoria en Cultura, Gerbelli desarrolló una extensa carrera como profesora de Historia en distintas instituciones locales. Según explicó, lo que inicialmente la atrajo de la disciplina fue la curiosidad y la posibilidad de descubrir, analizar y relacionar hechos. “La historia es descubrir hechos y analizarlos y comprender el presente gracias a ese análisis”, afirmó. Entre sus principales intereses se encuentra la historia argentina, especialmente los procesos desarrollados durante el siglo XX.

Para Gerbelli, estudiar el pasado también permite observar situaciones del presente desde otra perspectiva. En esta línea consideró importante analizar los procesos históricos para comprender determinados acontecimientos actuales y evitar repetir errores: “La historia se vuelve a repetir”, sostuvo. Sin embargo, reconoció que muchas veces las sociedades vuelven a atravesar situaciones similares sin incorporar las experiencias que dejaron los hechos del pasado.

Durante su carrera docente observó que algunos grupos de estudiantes mostraban un especial interés por determinados períodos. Las décadas del 60, 70 y 80 despertaban numerosas preguntas y generaban debates sobre las causas y consecuencias de distintos procesos históricos.

Según explicó, cuando los alumnos se involucraban en los temas, las clases adquirían otra dinámica. “Les encantaba saber las razones, las causas”, recordó sobre aquellos grupos especialmente interesados en profundizar sobre determinados momentos de la historia argentina.

La mirada crítica sobre la educación

Marta aseguró que siempre disfrutó de la docencia y de la enseñanza de la Historia. Sin embargo, en los últimos años de su carrera comenzó a sentirse cada vez más alejada de algunas de las directivas educativas que debía aplicar. “No puedo ser infiel a mis principios”, recordó sobre la decisión de dejar parte de su actividad docente. Consideraba que determinadas políticas educativas promovían lo que definió como un exceso de “facilismo”.

Su principal preocupación estaba vinculada con la formación que reciben los estudiantes antes de finalizar su paso por la escuela secundaria. Desde su mirada, la exigencia y el esfuerzo forman parte de una preparación necesaria para afrontar estudios posteriores y la vida laboral.

Por esa razón, uno de sus principales mensajes a las futuras generaciones es la importancia del estudio. “El conocimiento es la base de un éxito futuro”, expresó.

También remarcó que el aprendizaje requiere compromiso y que no debe limitarse a aprobar materias. Para Gerbelli, una formación cultural sólida puede abrir distintas oportunidades, independientemente del camino profesional que cada persona decida seguir.

El valor de la historia local

En cuanto a la historia local y el rol que desempeña actualmente en el Museo y Archivo Histórico, Gerbelli consideró que todavía existe un importante desconocimiento sobre distintos aspectos de la historia de Brandsen.

En ese sentido, recordó la actividad desarrollada con escuelas durante los 150 años de la fundación del partido, período en el que más de 400 niños de establecimientos rurales y urbanos visitaron el museo para conocer y profundizar sobre los orígenes de Brandsen.

También mencionó que persisten algunas confusiones entre la fundación del partido y la fundación de la localidad cabecera. La diferencia entre ambos acontecimientos es una de las cuestiones que habitualmente se explican durante las visitas:“La historia local hay que saberla sí o sí”. Para ella, conocer dónde estamos parados y quiénes fueron las personas que construyeron la comunidad forma parte de una obligación básica de quienes habitan un lugar.

Esa mirada también se extiende a otras localidades del distrito como Jeppener y Altamirano, cuyos orígenes y desarrollo están estrechamente vinculados con el paso del ferrocarril. El museo recibe frecuentemente visitantes que buscan comprender esas diferencias.

El museo, la paleontología y los nombres que deben permanecer

Entre los aspectos que también generan sorpresa en los visitantes se encuentra la colección paleontológica. Gerbelli explicó que muchos de los restos exhibidos en el museo fueron encontrados en Brandsen, una información que todavía resulta desconocida para parte de la comunidad.

Las visitas permiten abrir nuevas preguntas sobre los objetos, los lugares donde fueron encontrados y las características de los animales que habitaron la zona. Para la directora, ese intercambio representa una oportunidad más para acercar la historia y la cultura a los vecinos.

Al ser consultada sobre figuras locales que deberían recibir mayor reconocimiento, destacó dos nombres que hoy están presentes dentro del museo. Uno de ellos es el doctor Ortiz, a quien consideró fundamental por haber sentado las bases de la institución.

También destacó la trayectoria de Domingo Di Luca, cuyo nombre identifica a la sala principal. Según explicó, junto a otras personas impulsó la creación de instituciones educativas y tuvo un papel importante en el desarrollo cultural de la ciudad.

Para Marta, el reconocimiento no debería limitarse a una placa. “Lo importante no solamente es ser reconocidos, sino perpetuar esos nombres en el tiempo”, sostuvo teniendo en cuenta que las nuevas generaciones también deben conocer por qué algunos personajes de nuestra comunidad fueron importantes dentro de su desarrollo.

Un trabajo intenso para preservar la memoria

Actualmente Marta Gerbelli dirige el Museo y Archivo Histórico de Brandsen y asegura que se trata de un trabajo intenso. Una de las responsabilidades centrales es preservar el edificio histórico construido en 1906, y al mismo tiempo mantener una agenda de actividades y propuestas abiertas a la comunidad.

La institución combina las muestras y exposiciones con una tarea menos visible, pero fundamental. El archivo reúne libros, documentos y fotografías que requieren procesos de catalogación, estudio y verificación.“Hay un museo escondido”, explicó al referirse a ese trabajo que no siempre está a la vista de quienes recorren el edificio. Analizar documentos y fotografías, descifrar textos y reconstruir información forma parte de una labor cotidiana.

También recordó las dificultades que debieron enfrentar para recuperar y mejorar diferentes espacios del edificio perteneciente a la Sociedad Española, ya que al llegar al mismo lo encontraron deteriorado. Ella explicó que para la institución fue muy importante recibir subsidios del Fondo Nacional de las Artes para concretar obras como el escenario y el revestimiento de paredes.

Con el objetivo de acercar la historia a vecinos que habitualmente no visitan el museo, nació el proyecto “El museo sale a la calle”, a cargo de la profesora de Historia Patricia Betanzo. La iniciativa comenzó recorriendo lugares y edificios históricos de Brandsen, como la estación, antiguas construcciones, la iglesia, la plaza y otros espacios que forman parte de la historia cotidiana del distrito.

Actualmente, una de las propuestas se desarrolla en el cementerio, con recorridos organizados alrededor de diferentes temáticas. Médicos, enfermeras, docentes, comerciantes, herreros y constructores son algunos de los protagonistas de las actividades. La idea es recuperar las historias de personas que contribuyeron al crecimiento de la comunidad y poner en valor su trabajo: “En manos de ellos también estuvo el crecimiento del pueblo”.

Según explicó, el proyecto permite que muchas personas descubran quiénes construyeron edificios históricos o qué papel tuvieron determinados vecinos en el desarrollo local. De esa manera, el museo traslada parte de su contenido al espacio público.

La biblioteca y el desafío de sostener las instituciones

Gerbelli también integra la comisión de la Biblioteca Popular de Brandsen, una institución fundada en 1932. Allí aseguró que continúa existiendo interés por la lectura, tanto de estudiantes como de vecinos que se acercan en busca de novelas y otros materiales.

Sin embargo, explicó que sostener económicamente la institución representa una tarea compleja. La biblioteca no cuenta con subsidios y funciona con una cuota societaria elemental, por lo que la comisión debe organizar diferentes actividades para afrontar los gastos.

Las ferias de ropa se convirtieron en una de las herramientas para reunir recursos y poder pagar servicios y mantener el trabajo de la bibliotecaria. “Es una lucha intensa”, reconoció sobre la situación económica de la institución.

Al mismo tiempo, destacó el trabajo de la profesora de Literatura Viviana Arroyo, quien impulsa talleres, presentaciones y actividades literarias. Desde la comisión consideran que estas propuestas aportaron una nueva dinámica y permiten acercar la biblioteca a más vecinos.

La situación económica también impactó en la realización de actividades culturales. La mujer explicó que durante el último tiempo resultó más difícil convocar al público a determinados eventos y vender las entradas necesarias para cubrir los costos.

Como ejemplo mencionó un concierto de piano y flauta realizado en homenaje a España. A pesar de contar con dos músicos de reconocida trayectoria y un repertorio especial, la venta de entradas resultó complicada hasta el último momento.

Por esa razón, el museo decidió apostar durante este año a propuestas que impliquen menos riesgos económicos. Presentaciones de libros, muestras de arte y otras actividades permiten mantener la agenda cultural sin comprometer recursos que luego resulten difíciles de recuperar.

A pesar de esas dificultades, Gerbelli continúa encontrando en la lectura, la investigación y el trabajo cotidiano nuevas oportunidades para aprender. Su mirada sobre la cultura y la historia parte de una idea que atraviesa toda su trayectoria: conocer, preguntar y preservar aquello que permite comprender quiénes somos.

Y para las futuras generaciones de Brandsen, su mensaje es claro: leer, estudiar y no subestimar el conocimiento. Porque, como sostuvo, una formación sólida puede abrir puertas y convertirse en una herramienta fundamental para construir el futuro.

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