Romina Melián, vecina del barrio y exintegrante de la Sociedad de Fomento, cuestionó la falta de actividad de la entidad y la falta de respuestas ante los reclamos de los vecinos.

La Sociedad de Fomento del barrio La Dolly atraviesa una situación de inactividad y falta de organización que preocupa a vecinos y exintegrantes de la institución. Así lo planteó Romina Melián, quien durante una entrevista en Grassi.com (Estación Radio), habló sobre el estado actual de la entidad, las dificultades para reunir a la comisión y la necesidad de avanzar con una renovación de autoridades, ante la falta de respuestas por parte de su presidente, Ignacio Jacob.
Melián recordó que durante varios años participó activamente de la Sociedad de Fomento y destacó el trabajo realizado por anteriores integrantes de la comisión. En ese sentido, cuestionó el presente de la institución y sostuvo: “Hace tres años que la sociedad de fomento no existe y estoy cansada de no tener una respuesta”.
Uno de los aspectos que generó preocupación es el estado de la sede. Según relató la vecina, recientemente se retiró el medidor de electricidad debido a una deuda. “Se deben más de 260.000 pesos del atraso y se llevaron el medidor. Así que lo único que tiene la sede es el pasto corto nada más”, señaló. A esto se suma, según Melián, la imposibilidad de acceder regularmente al edificio y realizar tareas de mantenimiento. “No tenemos llave para ir a ver, por lo menos limpiar; nada”, afirmó.
La exintegrante de la Sociedad de Fomento también cuestionó la falta de reuniones y de comunicación entre quienes integran la comisión. “Se hace un grupo de WhatsApp para la comisión y no te responden”, contó, y agregó que en distintas oportunidades planteó la necesidad de convocar a una reunión para renovar las autoridades, sin obtener respuestas.
En ese contexto, aseguró que algunos integrantes se comunicaron con ella para manifestarle su intención de dejar sus cargos. “‘Romina, nunca me llamaron para nada’”, relató sobre los comentarios que le han hecho.

“NO SE SI EXISTIMOS REALMENTE”
Melián explicó que el mandato de la actual conducción habría finalizado en el 2025 y planteó dudas incluso sobre la situación formal de la entidad. “En noviembre pasado se terminó el mandato de este chico y nada. Los vecinos preguntan dónde van a reclamar por las luminarias, por la calle. No sé si existimos realmente”, expresó.
Ante este escenario, adelantó que está dispuesta a impulsar una convocatoria junto a otros vecinos para intentar reactivar la institución. “Si este muchacho no mueve, lo voy a hacer yo”, sostuvo, en referencia a la posibilidad de convocar a una reunión para renovar las autoridades. Según Melián, existe además un grupo de vecinos dispuesto a participar. “y que tienen ganas de tener la sociedad de fomento y participar”, afirmó durante la entrevista.
La vecina también mencionó a Alicia Arguiñarena, quien tuvo un rol central en la conducción anterior de la entidad, y contó que algunos vecinos volvieron a consultarla ante la necesidad de recuperar la actividad de la Sociedad de Fomento.
FALTA DE REUNIONES Y PROBLEMAS DENTRO DE LA COMISIÓN
Melián también cuestionó la falta de reuniones y de comunicación entre los integrantes de la comisión. Según relató, en distintas oportunidades intentó promover una convocatoria para analizar la situación de la institución y avanzar en la renovación de autoridades, pero no obtuvo respuestas. “Se hace un grupo de WhatsApp para la comisión y no te responden. Yo hace un tiempo puse: ‘Hay que llamar a renovar comisión’. Nada, relató.
También señaló que llegó a plantear la posibilidad de publicar una convocatoria en los medios para reunir a los integrantes de la institución, pero tampoco habría obtenido respuesta. A esto se sumaron, según la entrevistada, los mensajes de vecinos que figuraban como integrantes de la comisión pero que aseguraban no haber sido convocados a participar.
“LOS VECINOS NECESITAN UNA LLEGADA AL MUNICIPIO”
Durante la entrevista, Melián defendió además el rol que cumplen estas instituciones como vínculo entre los barrios y el Estado municipal. “La sociedad de fomento siempre hace falta. Los vecinos necesitan una llegada al Municipio. Éramos; somos una entidad intermedia”, explicó. En ese sentido, consideró que la ausencia de una organización activa dificulta canalizar reclamos vinculados con cuestiones cotidianas del barrio, como luminarias, calles y otros servicios.
Melián también recordó que comenzó a participar en instituciones barriales hace más de una década y destacó que el trabajo comunitario suele recaer sobre un grupo reducido de personas. “Yo creo que eso ya lo tenemos asumido cuando vos estás en una comisión: van a ser 12 siempre, pero van a trabajar cinco”, resumió.
Finalmente, dejó planteada la necesidad de recuperar la actividad de la Sociedad de Fomento de La Dolly y convocar a los vecinos interesados en integrar una nueva comisión. A su vez confirmó que, de abrirse esta posibilidad, hay un grupo de gente dispuesta a tomar el toro por las astas. “A mí me gusta trabajar por mi barrio y llegar así a estar haciendo nada la plancha tantos años. ¿Para qué?”, expresó Melián, quien manifestó su intención de avanzar junto a otros vecinos en la recuperación de la institución.
Se le recordó las palabras del actual presidente de la sociedad de fomento al referirse a su persona y a Arguiñarena, cuando al inicio de la gestión destacó su trabajo y el haber dejado la vara alta. Melián respondió con una frase crítica: “La vara ni siquiera intentó saltarla. No hizo absolutamente nada”. Y fue tajante con respecto a sus sensaciones con respecto a la actualidad de la institución: “Tengo ese dolor, esa desazón de haber trabajado tantos años y ver que mienten y escuchar cómo mienten. Me produce mucha bronca”, expresó.








































