Autores ignorados habrían ingresado tras violentar la entrada y sustrajeron dinero de los chicos del taller “Manos Mágicas”. Desde InfoBrandsen hablamos con Celia, integrante de la comisión institucional, quien nos brindó detalles sobre lo sucedido.
APAD es una organización no gubernamental que trabaja por la inclusión de personas con discapacidad. Allí, sus integrantes elaboran alimentos y desarrollan diferentes actividades que promueven la participación, la autonomía y el aprendizaje.

Un hecho de inseguridad que genera indignación y tristeza se registró en las últimas horas de este miércoles 22 en la sede de APAD (Asociación Padres y Amigos del Discapacitado), ubicada en la esquina de Ituzaingó y San Martín, en Brandsen.
Celia explicó que el martes 20 el taller permaneció cerrado porque la persona que lo coordina no pudo asistir debido a temas personales; y el miércoles 21 tampoco abrieron sus puertas debido al asueto por el aniversario de Brandsen y recién hoy volvieron a sus tareas habituales: «Hoy, cerca de media mañana los chicos salieron al patio y uno de ellos vio la reja forzada, con un agujero como si hubiesen puesto un cricket para abrirla. Era un lugar bastante chico pero en principio creyeron que habían intentado robar».
Las actividades continuaron normalmente hasta que en cierto momento buscaron en un cajón y advirtieron que faltaba todo el efectivo que guardaban allí. «Ahí se encendieron todas las alarmas, abrieron la puerta de una estantería y se dieron cuenta de que faltaba la caja fuerte». Durante su relato, la integrante de la comisión expresó que la institución no cuenta con cámaras de seguridad y además la alarma no estaba en funcionamiento ya que debido a las condiciones climáticas sonaba en momentos que no debía hacerlo.
Por otra parte, dijo que la situación económica de APAD atraviesa un momento difícil: «El seguro no estaba pago, se había perdido la cobertura del seguro; más allá de eso lo único que se llevaron es dinero, no revolvieron nada ni había nada fuera de lugar». Según sus palabras, la policía científica que se acercó para analizar la escena les dijo que «tiene que ser alguien que conocía perfectamente la institución y el lugar donde estaban las cosas».
Celia contó que la suma robada es de alrededor de un millón de pesos: «Entre lo que había en el cajón del escritorio, que era aproximadamente $200.000 pesos y cerca de 800 mil en la caja fuerte». El dinero sustraído había sido obtenido por los integrantes de APAD a través de la venta de productos artesanales; y en principio, una de las soluciones para volver a reunir el dinero es realizar un evento donde vendan dichos productos ya que cuentan con la materia prima disponible.
«Otro problema es que tenemos el tókem del banco así que tampoco podemos recibir transferencias, así que hoy por hoy es bastante delicada la situación de la institución», comentó. Por último, detalló que la investigación se encuentra en manos de la policía local, quien acudió al lugar luego de que en APAD identificaron que fueron víctimas de un robo.







































