La Secretaría de Desarrollo Social, a través de la Dirección de Políticas de Género, llevó adelante una capacitación destinada a promotores y promotoras de salud.

La Ley Micaela establece la capacitación obligatoria en género y violencias para quienes se desempeñan en la función pública. Estas instancias resultan necesarias porque permiten revisar prácticas, cuestionar estereotipos y fortalecer el modo en que se acompaña a la comunidad.

Formarse no es un formalismo: es una herramienta para transformar la realidad y avanzar hacia vínculos más justos y libres de violencias.