Fue ayer a la tarde. A una vecina de la calle San Martín la llamaron y le dijeron que su hijo estaba preso y que debía pagar una fianza de 50 mil dólares. Desesperada, le dio los ahorros de su vida a un “empleado de la fiscalía” para que pudiera recuperar la libertad. ¡A estar atentos!

Semanario Tribuna 22-07-2023